
Es una noche para plantear absurdos, las imágenes han dejado una angustia entre los pensamientos. Siento que mi corazón quería estar ahí para que la historia fuera otra. Odio la soledad pero a veces es tan necesaria. Solo escuchar tus pensamientos, lo que tú quieres, lo que deseas y anhelas ser escuchado. Poner atención a los sonidos del universo infinito. Sentir tu propio respiro.
Hoy es la noche de los absurdos, el abismo en el que hoy está la corona se le está acabando el tiempo, debe decidir los atajos para salir del encierro e internarse en el viaje que desean, aquel camino que tiene objetivos ambiciosos y sólidos que contribuyen a grandeza personal de la vida empresarial. Que esperan de aquella oruga que aun no encuentra el momento adecuado para convertirse en mariposa. Hay ciertos anhelos que pueden evolucionar a la libertad pero son los segundos los que apresuran la llegada prematura y hacen que todo se convierta en desiertos.
Es la salida a los sentimientos al que hoy estoy parafraseando, da la libertad de expresar lo que dentro lleva durante una larga estadía y que su sarcasmo va derritiendo las paredes. El sentimiento que conlleva el enamoramiento inoportuno de una jovencita, ha dejado claro que su corazón es tan débil que las costuras se deshicieron con el tiempo y la honestidad.
Solo ver su rostro ha clavado su existencia en la mí. Haber deseado llegar en el momento preciso antes de su respiro, la angustia, me revuelve por completo. Por que ha dejado esto en la silueta de la simpleza, por que ha dejado esto en el camino y por qué se ha tardado en llegar, por qué has llegado dejándome un regalo. Correr hacia a ti es lo quiero hacer, pero correría en vano, porque has dejado que el viento arme tu camino y en unos instantes, unos segundos, el ultimo respiro, la última mirada, han dejado la huella en el camino y con esto hemos llegado al encuentro con el verdadero destino.
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