martes, 27 de julio de 2010

Un astronauta idiota y sin gracia


¿Que más me gusta de ti? Tú no me gustas, me gusta la idea de que puedas gustarme, pero has hecho de mí la persona más incoherente que ha existido en este redondo mundo. Por eso no me gustas. Quieres armar tu modelo, pero jamás seré una modelo.

No soy una elección y una opción, soy una criatura salvaje que va de camino en camino sin encontrar su propio destino, soy el antagonista, el espectador, la musa, la hormiga que hace su trabajo sin remordimientos.

La canción que suena y que hace despertar la inspiración lejana de mis pensamientos me recuerda el atardecer que no he vivido, ese atardecer que está en mis sueños, en mis pensamientos pero no en mis recuerdos. Si algún día encontrara ese atardecer y me diera aquel sosiego que se respira del cielo y de los arboles, empezaría a ser la protagonista.

Una palabra: Astronauta, segunda palabra: idiosincrasia.

Idiosincrasia me recuerda a idiota sin gracia. Quizás es eso lo que busco, un idiota que soporte mi demencia y la gracia del por qué de mis palabras poco amorosas y deprimentes.

Pensé que eras el astronauta que por vueltas de la vida, te encerrabas en la oficina a ver los números de los papeles que te mandaban, quería que fueras mi astronauta, pero no alcanzaste ni al 2° año del camino a la luna. Y por ti trate de ser la Jackie de tus sueños pero naci para ser Lane. La que no sabe decir adiós. Pero lamentablemente no soy lo que pienso, más bien una idiota sin gracia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario