jueves, 29 de julio de 2010

Y si ya no soy yo.


A veces me gusta escribir lo que me pasa, cosas que me dejan algo dentro, que no se detienen en mi mente, debe ser porque es importante, pero como saberlo, quizás sea algo pasajero o tal vez algo de siempre. Hace mucho que no tenía esa sensación pero no es lo mismo, más bien el objetivo soy yo.

Escuchando a Barría se me vienen recuerdos que pasaron frente mis ojos sin darles importancia, pero que claramente me dan las respuestas al acertijo en el que estoy metida. A veces pienso que gracias a todos los tropiezos, experiencias y personas te dan cada día un punto de madurez y cada vez que te paras a contarlos te das cuenta lo cambiado que están tus pensamientos, historias, tu voz, tú alma.

Me gusta mirar atrás, ver todo lo que he dejado mientras camino al final del viaje tormentoso, las escenas que revives te dan risa, pena, vergüenza o simplemente nada. Este es el momento en donde quieres compartirlo, decírselo a alguien que te entienda, alguien que aprecie tus conclusiones. Pero cuando estas solo al único que puedes acudir es a ti mismo.

Mi cabecita loca no guarda los días, pero si la música y recuerdo con tanta claridad aquella canción que no se si haya sido importante para el emisor pero para el receptor fue muy agradable y valioso. Cada vez que pienso en ella deseo volver a escucharla, deleitándote con los sonidos de un piano y una voz, pensando en cosas que ya habías olvidado, momentos que según tu nunca los viviste, pero he aquí el momento donde deseas estar, aquel atardecer con el que has soñado diariamente y que aun no lo puedo encontrar.


martes, 27 de julio de 2010

Un astronauta idiota y sin gracia


¿Que más me gusta de ti? Tú no me gustas, me gusta la idea de que puedas gustarme, pero has hecho de mí la persona más incoherente que ha existido en este redondo mundo. Por eso no me gustas. Quieres armar tu modelo, pero jamás seré una modelo.

No soy una elección y una opción, soy una criatura salvaje que va de camino en camino sin encontrar su propio destino, soy el antagonista, el espectador, la musa, la hormiga que hace su trabajo sin remordimientos.

La canción que suena y que hace despertar la inspiración lejana de mis pensamientos me recuerda el atardecer que no he vivido, ese atardecer que está en mis sueños, en mis pensamientos pero no en mis recuerdos. Si algún día encontrara ese atardecer y me diera aquel sosiego que se respira del cielo y de los arboles, empezaría a ser la protagonista.

Una palabra: Astronauta, segunda palabra: idiosincrasia.

Idiosincrasia me recuerda a idiota sin gracia. Quizás es eso lo que busco, un idiota que soporte mi demencia y la gracia del por qué de mis palabras poco amorosas y deprimentes.

Pensé que eras el astronauta que por vueltas de la vida, te encerrabas en la oficina a ver los números de los papeles que te mandaban, quería que fueras mi astronauta, pero no alcanzaste ni al 2° año del camino a la luna. Y por ti trate de ser la Jackie de tus sueños pero naci para ser Lane. La que no sabe decir adiós. Pero lamentablemente no soy lo que pienso, más bien una idiota sin gracia.

viernes, 9 de julio de 2010

La noche de absurdos


Es una noche para plantear absurdos, las imágenes han dejado una angustia entre los pensamientos. Siento que mi corazón quería estar ahí para que la historia fuera otra. Odio la soledad pero a veces es tan necesaria. Solo escuchar tus pensamientos, lo que tú quieres, lo que deseas y anhelas ser escuchado. Poner atención a los sonidos del universo infinito. Sentir tu propio respiro.

Hoy es la noche de los absurdos, el abismo en el que hoy está la corona se le está acabando el tiempo, debe decidir los atajos para salir del encierro e internarse en el viaje que desean, aquel camino que tiene objetivos ambiciosos y sólidos que contribuyen a grandeza personal de la vida empresarial. Que esperan de aquella oruga que aun no encuentra el momento adecuado para convertirse en mariposa. Hay ciertos anhelos que pueden evolucionar a la libertad pero son los segundos los que apresuran la llegada prematura y hacen que todo se convierta en desiertos.

Es la salida a los sentimientos al que hoy estoy parafraseando, da la libertad de expresar lo que dentro lleva durante una larga estadía y que su sarcasmo va derritiendo las paredes. El sentimiento que conlleva el enamoramiento inoportuno de una jovencita, ha dejado claro que su corazón es tan débil que las costuras se deshicieron con el tiempo y la honestidad.

Solo ver su rostro ha clavado su existencia en la mí. Haber deseado llegar en el momento preciso antes de su respiro, la angustia, me revuelve por completo. Por que ha dejado esto en la silueta de la simpleza, por que ha dejado esto en el camino y por qué se ha tardado en llegar, por qué has llegado dejándome un regalo. Correr hacia a ti es lo quiero hacer, pero correría en vano, porque has dejado que el viento arme tu camino y en unos instantes, unos segundos, el ultimo respiro, la última mirada, han dejado la huella en el camino y con esto hemos llegado al encuentro con el verdadero destino.