
Esto es así, ella ha querido cambiar, han vuelto a romper su corazón y tendrá que volver al lugar donde nació su amor. Ya no puede quedarse en este lugar, su sufrimiento esta consumiendo su dulzura e ingenuidad. Todos la quieren, todos la aman, pero no es suficiente para su pobre corazón, ella espera algo mas que el cariño y el amor, algo que trasciende más allá de la locura, algo que llenara el vacío que durante muchos inviernos ha estado atormentando su razón. Ella quiere cambiar, ya no quiere ser la dulzura en segundo plano, ya no quiere ser la niña perdida por el bosque.
Ella, la de cabellos de princesa color azabache, sus ojos rasgados color avellana. Algo tiene que la hace especial de los demás, tiene un tesoro muy preciado, que muchos morirían por el, ella esconde algo que haría que todos se rindieran a ella, pero prefiere que se dediquen a descubrirlo.
La ingenuidad de sus ojos demuestra sinceridad y dulzura, que entrega al primer acto de cariño que le sea dedicado.
La belleza de la simpleza lo demuestra en cada paso que da por las calles del silencio y su rostro refleja el aire de paz y encanto.
Esto es así, siempre es lo mismo, ha perdido la cuenta de las lágrimas que ha derramado por sus errores. Se ha agotado, su corazón ha muerto de pena, su alma aún vive en la agonía, pero no por mucho tiempo, muy pronto decidirá no seguir, y volver de donde vino y empezar otra vez.
Esto es así, ella quiere quedarse pero debe volver, el precio que debió pagar por volverse a enamorar.
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