
Rondando en cementerios recordé cosas que hace mucho tiempo las había dejado en un baúl para no sacarlas de ahí. Una fotografía se asomo entre todas las cosas, un joven de pelo castaño y ojos claros estaba en primer plano y un gran bosque lo acompañaba en la imagen. Me hacia tan familiar ese rostro jovial y claro que resaltaba un encanto delirante. Busque en aquel baúl cosas que se asociaran a el, para al menos saber su nombre, era como un rompecabezas completamente desarmado. Encontré una canción que estaba ligada con el, tenia una melodía lenta y relajante, que me hacia recostarme en el suelo y dormir. Al despertar encontré una hoja con un poema escrito en el, era extenso y con un idioma extraño, con unas letras perfectamente redondas y borrosas, debido al tiempo y la humedad. Aún así no podía recordar el nombre de aquel joven que tan solo con una imagen encanto una parte de mí, haciendo sentir inquietud en mi alma.
Tratando de conciliar el sueño, tome mi abrigo y salí a caminar por el parque, pensando en las cosas intangibles que he tenido que lidiar, en las noches que mi actitud se rebelaba y sacaba algo que no era mío. Subiendo un cerro el frió se apodero de mi cuerpo, haciendo que ya no pudiera seguir con mi camino interminable, tratando de que volviera a mi cama.
De vuelta por los senderos de la azulada noche de otoño, con las estrellas acompañando mi andar, volví hasta mi hogar con un poco de serenidad. Cerrando mis ojos una brisa dulce movió mis azabaches cabellos y una imagen se vino a mis pensamientos. Eras tú.
Guardando el rompecabezas resuelto me senté en mi sillón favorito y mire hacia el atardecer de la playa y solo mis pensamientos decían...click!
recuerdos.. creo que siepre quedan revolotenado por ai en los pensamientos ....:/
ResponderEliminarbesis :D